Micronesia se ha puesto de moda, pero no por sus características paradisiacas. Se ha puesto de moda por ser tan mala en el deporte rey, el fútbol. Tan mala que ha llegado a pedir ayuda a la FIFA tras recibir 114 goles en contra en tres partidos y ni un gol a favor. ¿Pero por qué? Te lo contamos.

Perder no nos gusta a nadie y menos tres veces seguidas acumulando un total de 114 goles encajados en tu portería. Pero antes de desvelar el por qué de estos desastrosos resultados, necesitamos algo de información.

¿Qué es la Micronesia?

La Micronesia es en realidad una región de Oceanía que contiene multitud de islas. Se encuentra en el océano Pacífico y en lo politico está formada por ocho territorios. Cinco de ellos son estados totalmente independientes mientras que los otros tres son dependientes de los Estados Unidos de América.

¿Y dónde dices que está?

Donde esta la micronesia

Pues en la parte superior derecha de Australia (si miramos un mapamundi).

Hay multitud de archipiélagos desperdigados a lo largo de la tierra, pero la zona del pacífico es con diferencia la que más tiene en cantidad.

Debido a la distribución de sus islas la región Micronesia está presente en hasta 6 husos horarios. Desde el UTC+9 hasta el UTC+14.

¿Te he dicho ya que está compuesta de hasta 607 islas? ¡Wow!

¿Y de verdad es tan mala jugando al fútbol?

Pues sí. En comparación con sus rivales en los Juegos del Pacífico, parece que sí. Pero quizá te preguntes por qué es esto ahora noticia.

¿Por qué ahora?

Es la primera vez en la historia que Micronesia toma parte en esta competición, y lo ha hecho reuniendo a 23 futbolistas menores de 23 años. Su debut ha tenido un alcance mediático alucinante; aunque haya sido por la paliza tan grande que se han llevado en el terreno de juego.

Los resultados…

No han sido buenos. Han jugado tres partidos, en los que no han encajado ni un gol y han recibido 114 en contra. Los resultados de los partidos fueron:

Micronesia vs Tahití – 0 – 30
Micronesia vs Fiji – 0 – 38
Micronesia vs Vanuatu – 0 – 46 

¿Son tan malos los resultados?

Sí, son malos. No lo vamos a negar. Pero si tenemos en cuenta que la población total de la Micronesia es de 340,000 habitantes… No está tan mal.

Población total

Para que te hagas una idea, en Madrid capital viven más de 3 millones de personas. Es mucho más del total de habitantes en el conjunto de islas del Pacífico de las que hablamos. Aproximadamente 10 veces más. En solo una ciudad.

Esto quiere decir que, imaginando que todos los habitantes cumplieran las condiciones para participar en el campeonato tendrían que elegir 23 de entre estos 340,000 habitantes. Eso significa que cada habitante tendría una entre 14783 posibilidades de ser elegido para jugar como parte de la selección de la Federación de Estados de la Micronesia.

Algunos datos adicionales

Vamos a mejorar un poco más los cálculos. Según el último informe sobre la demografía de la Micronesia el 51% de la población son hombres. Por lo que no son esos 340,000 habitantes iniciales todos los posibles candidatos a ser los futbolistas de la selección, son aproximadamente la mitad.

Con este nuevo dato pasamos a tener que elegir 23 jugadores de entre 170000. Subiendo la probabilidad de ser uno de los elegidos a una entre 7391 posibilidades. Cada vez está más justo…

Le podemos dar una vuelta de tuerca más.  Según las últimas estimaciones a fecha de Julio de 2014 sólo el 20% de la población tiene una edad comprendida entre 15 y 24 años. Y para participar en los juegos los jugadores deben ser menores de 23 años.

Esto hace que, combinando los datos que tenemos podamos decir: sólo el 10% de la población de la Micronesia puede formar parte de su selección de fútbol.

Estadística final

Con lo que cada joven de la Micronesia tenía una entre 1478 posibilidades de ser uno de los componentes de la selección.

Conclusiones

Un banquillo total bastante ajustado. Teniendo en cuenta que hay otras muchas variables que deberíamos tener en cuenta como gente predispuesta a jugar al fútbol o interesada en ello. Y además gente físicamente preparada para afrontar los partidos.

Así que dentro de lo que cabe, estos chicos no lo han hecho tan mal. Tenían unos recursos muy limitados y pese a que sabían a lo que se enfrentaban se han echado al ruedo. ¡Y olé por ellos!

¿Algo que añadir?